
julio 14, 2011
10.-

junio 19, 2011
09.-

Al observar por el catalejo descubrí que mi decisión ya no tenía vuelta atrás. Cuando emprendí mi viaje, el camino se dividió en muchos caminos, a veces largos, otras veces más cortos, cada cierto tiempo nuevamente se dividían en varios otros caminos, siempre debía decidir. Me preguntaba en ocasiones por los otros caminos, a donde me hubiesen conducido, que personas hubiese conocido, que hubiese sido de mí en tal camino. Es mejor convivir con los fantasmas que tratar de negarlos, cuando uno observa a través de un catalejo, todo es circular y cercano, aquellos fantasmas están a mi lado y el catalejo en ocasiones, no es necesario.
mayo 22, 2011
08.-

Aparte de exigirse un alto grado de locura, quedaron fijados los otros dos requisitos indispensables para pertenecer a esa sociedad: junto a que la obra de uno no fuera pesada y cupiera fácilmente en un maletín, la otra condición indispensable seria la de funcionar como una maquina soltera. Aunque no indispensables, se recomendaba también poseer ciertos rasgos que eran considerados típicamente Shandys: espíritu innovador, sexualidad extrema, ausencia de grandes propósitos, nomadismo infatigable, tensa convivencia con la figura del doble, simpatía por la negritud, cultivar el arte de la insolencia.
abril 24, 2011
07.-
Perder no es fácil y menos cuando se pierde mediante una trampa. Fui declarado culpable sin escuchar mi defensa (algo similar a Alicia en el país de las maravillas). Vejatorio, atentado contra todo debido proceso, vuelta a los tiempos de la inquisición no podría resumir en otras palabras tales circunstancias, penoso al fin y al cabo. Pero que mas se puede esperar de tal parvada cuando grita desconsolada a lo lejos, creo que poco o nada.
marzo 30, 2011
06.-
Simple, camine horas por la niebla, la noche anterior llovía a cantaros y quede empapado pero algo me decía que no era correcto volver, camine durante horas solo con mis pensamientos, solo pare a beber un café y mirar como los mendigos del Mapocho se calentaban las manos con una improvisada fogata y rotando un vino en caja, la vida era simple para aquellas personas. Era densa, solo veía mis pasos y algunos faroles a lo lejos, amanecía y eso me indicaba que los fantasmas se disipaban. Las cosas en casa seguirían igual, pero algo si cambiaria, aquellos abrazos en la cocina ya no serian lo mismo.